Sexo en el trabajo y el destino de verse en la oficina cada día

Y es entonces cuando la situación por fin se da. El lugar. La hora. El momento. Sexo en el trabajo es un ir más allá. Un paso que debemos saber manejar bien porque no es una situación de amigos con derecho a roce. Es algo más delicado que eso. Algo más personal. Sin embargo, si la situación finalmente se ha dado no hay que buscarle más rayas al tigre. Os gustáis. Pues ya está. No hay nada que ponga en duda eso. Pero ojo que habrá que buscar en primer lugar un momento para hablar tranquilamente del tema. Un lugar discreto. Que no sea en horario de oficina y donde haya tiempo para que ambos podáis expresar dudas en torno a lo que ha sucedido.

Lo mejor será tratar de guardar las formas en la oficina, mantener la discreción, que el rumor que ya existe no trascienda y que vosotros pongáis de vuestra parte para que sea así. De manera que si ella tiene una relación y tú otra, y si todavía no tienen claro qué es lo que quieren hacer en ese sentido habrá que tomarlo todo con total calma y es que haber tenido sexo con alguien en el trabajo es un asunto de dos. Ten en cuenta que si ya has podido acostarte con ella una vez lo podrás hacer alguna otra vez más y todas las que quieras. Y si eres chica ten en cuenta que si te lo pasaste bien con tu compañero de oficina esa situación te ofrecerá muchas posibilidades. Lo más importante de todo al margen de la vida privada que tenga cada uno es si habéis pasado un momento bello, sin que por ello haya que echarle la culpa a las copas bebidas en exceso. Tener en cuenta que no es un asunto que venga de ahora, ahora que también cabe la posibilidad de dejar la relación ahí, que no trascienda, que quede como una simple anécdota pasajera.

Que estuvo bien y estuvo bien que estuviera bien pero que cada uno tiene su vida privada y debe responder a eso. Entender que tener sexo en el trabajo no es que esté bien sobre todo porque es un entorno destinado a las labores. Pero entender también que a veces sucede que aun cuando la gente aparenta tener muy bien montada la cabeza, ocurre algo que nos saca fuera de nuestras casillas, fuera de nuestros parámetros y que responde más al lado instintivo que al lado racional. No por ello debemos culpabilizarnos pero está claro que algo ocurre, por un lado la atracción mutua desde luego y por otro un vacío que ya se traía de antes. Pero eso es un tema que tendréis que decidir vosotros que os veis todos los días y que habláis mucho más que con otras personas. Pensarlo bien. Y es que lo que a veces comienza como algo anecdótico, casual y atrevido muchas veces puede terminar mejor de lo que imaginábamos. Casos hay miles.

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